Distintas formas de hornos altos (1ª parte)

Horno atmosférico: El de cuba, en el que la combustión se alimenta únicamente por el aire a presión normal. El espacio interior o cuba del horno es generalmente de sección circular y más alto que ancho; el aire penetra por una serie de respiraderos laterales reservados en las paredes a poca altura sobre el fondo, o bien por una rejilla en la parte baja, sobre la que se cargan el combustible y el mineral mezclados.

Horno bajo: El de cuba, destinado a la reducción de minerales, cuando tiene muy poca elevación, que no suele exceder de dos metros desde la plaza al tragante, pues pasando de esa altura y no llegando a seis se le dice semialto. A veces se reducen a sencillas cavidades o especie de crisoles de muy variadas formas, pues pueden ser prismáticos, piramidales, circulares, elípticos, etc., y se establecen regularmente en un macizo de fábrica y arrimados a un muro en que se disponen las toberas.

Horno castellano: El de cuba de pequeñas dimensiones y construcción sencilla, empleado en la fundición del plomo. También se ha llamado horno de pava.

Horno con hogar separado: Todo aquel en el que el combustible está separado de las materias que se han de calentar, que se hallan sólo en contacto con los productos gaseosos de la combustión. Se componen de tres partes esenciales: el hogar, el laboratorio y la chimenea; en algunos hornos especiales el hogar está situado debajo del laboratorio, pero los aparatos más característicos de esta clase son los llamados hornos de reverbero, en los cuales dichas partes están yuxtapuestas o a continuación una de otra.

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