Horno alto (1ª parte)

También se llama alto horno, con cuyo nombre se le designa más frecuentemente. El horno alto consiste en una torre circular, sólidamente construida, cuyo hueco interior tiene generalmente la forma de dos conos truncados unidos por sus bases mayores, y colocados, por lo tanto, en posición inversa el uno del otro; la unión entre ambos conos se hace, bien por un trozo de superficie cilíndrica que tiene a veces más de un metro de altura, o bien sencillamente por una superficie engendrada por la revolución de una curva tangente a las generatrices de ambos conos, y a veces directamente sin intermedio alguno.

En un principio todos los hornos altos se construían de este modo, dejando distinguir perfectamente cada una de estas tres superficies; después se ha visto, como era natural, que en la práctica las diferentes zonas del horno alto no podían limitarse con tan rigurosa exactitud por medio de planos horizontales, y se ha dado a muchos de estos hornos la forma de una cuba, cuyo diámetro máximo está hacia la mitad de su altura, y cuyos dos extremos tienen diferentes dimensiones, siendo siempre algo mayor la sección de arriba, por donde salen los productos de la combustión, que la de abajo, donde se recoge el material fundido.

Esto no obstante, las regiones del horno correspondientes a las superficies cónicas y cilíndricas o de revolución de los hornos primitivos han conservado sus nombres, para poderse entender con más facilidad. El cono superior, o la parte del horno que ocupa su lugar, se llama la cuba, y su sección superior el tragante o cargadero; la parte más ancha del aparato recibe el nombre de vientre; el cono inferior, cuyas generatrices tienen siempre mucha más inclinación que las del otro, relativamente a la vertical, se llama el etalaje, y la obra o laboratorio la parte más estrecha que sigue por debajo de la parte inferior del etalaje, que puede compararse al cañón del embudo formado por éste.

En esta parte el horno deja generalmente de ser de sección circular, y forma una pirámide cuadrangular truncada, cuyas bases tienen muy poca diferencia de superficie. La parte inferior de la obra, limitada por tres de estas paredes, y por otra más separada del interior del aparato, que deja entre su vertical y la de la cuarta pared de la obra un espacio por donde pueden salir las materias fundidas, se llama crisol; se designa con el nombre de antecrisol la parte de aquel que se halla fuera de la capacidad del horno.

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