Horno alto (2ª parte)

En los hornos en que la obra es una pirámide cuadrangular, las toberas son generalmente tres, y están colocadas, una en la pared trasera o rustina; pero hay otros tipos de hornos en que la obra es, como el resto del horno, de sección circular, y en estos el número de toberas puede variar de 1 a 5.

Cuando son tres se colocan generalmente horizontales, y la trasera un poco más alta que las otras, a fin de que el viento que va directamente hacia el antecrisol no pueda salir fácilmente por él. En algunas ocasiones se inclinan un poco hacia arriba para que el viento suba con más facilidad a través de la carga.

Se hacen casi siempre de hierro dulce, aunque también se comenzaron a emplear algunas de bronce, y forman un cono truncado grueso cuya pared es doble, quedando de este modo en el interior un espacio por donde circula agua fría, para evitar que una temperatura muy elevada pueda deformarlas.

Cuando la obra es circular y las toberas son más de tres, se procura que sus ejes disten entre sí por lo menos de 0,10 a 0,20 m, Aunque deben estar casi normales a la superficie interior del horno, se procura que los dardos de viento no se encuentren para producir en el interior un remolino que favorece la regularidad de la combustión.

La pared de la obra que corresponde al lado del antecrisol no llega como las otras al nivel de la plaza del horno, sino que termina por la parte inferior en una pieza de hierro colado llamada timpa, sobre la cual se apoya la mampostería, y en cuya parte interior existe generalmente un tubo de hierro dulce, que tiene poco más o menos la forma de un serpentín, y por el cual pasa constantemente durante la marcha del horno una corriente de agua fría para refrescarla.

Esta entrada fue publicada en Hornos para. Guarda el enlace permanente.