Horno de Bustamante

Es el llamado horno de aludeles, en la forma que primitivamente se establecieron en las minas de Almacén. Tomaron ese nombre de Juan Alfonso Bustamante, que fue el que allí los planteó en 1646; pero en el Perú los había establecido años antes (1630) López Saavedra Barba, médico de Huancavelica, a quien se debe su invención, y cuyo nombre parece más propio que hubiera debido llevar su horno para honrar su recuerdo.

El aparato, tal como lo estableció Barba, consistía en un horno cilíndrico análogo a los de cal, cerrado por una bóveda con respiradero, que se tapaba con una baldosa.

A la mitad de la altura del horno tenía una sabalera de ladrillos, sobre la que se echaba el mineral, y por debajo estaba el hogar, que se cargaba por una puerta lateral.

De un lado de la bóveda arrancaba el condensador, que se componía de varios caños o aludeles, análogos en su forma a los cangilones de noria, abiertos por ambos extremos y enchufados unos con otros, llenos de agua hasta cierta altura, y colocados sobre un plano inclinado por el que corría el agua con que se regaban por su parte externa.

En Almacén se perfeccionó el método de Barba, respetando sus principios; se suprimió el agua interior de los aludeles y los riegos exteriores, se multiplicaron y alargaron los caños, se establecieron camaretas entre el horno y el condensador; arquetas de condensación al final de las cañerías y chimeneas en los buitrones.

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