Hornos, los mejores aliados para los que necesitan ternura

Los tumores en los maxilares, especialmente los que se producen en el maxilar superior no son por suerte muy frecuentes, pero cuando se producen hay que extirparlos y a continuación realizar una reconstrucción de la mandíbula así como el implante de las piezas dentales que se puedan haber perdido.

Gracias a la cirugía estética reconstructiva hoy es posible conseguir resultados muy buenos incluso en personas en las que no se practicó la reconstrucción al momento y que pueden tener ciertos problemas ahora que complican ligeramente la operación.

Durante este proceso es normal que se tengan molestias en la boca y que haya dificultades para masticar. Por eso, muchos pacientes deben de pasar por una etapa en la que la comida debe de estar totalmente batida y poco a poco, pueden comenzar a comer alimentos blandos.

En otros casos, especialmente los más benignos, pueden comer sin problemas durante todo el proceso, pero los alimentos deben de estar tiernos. Y una de las mejores maneras de comer sano y que la comida esté tierna es empleando el horno.

Recetas muy tiernas

Los filetes de pescado al horno son una de las recetas más tiernas. Se pueden realizar con cualquier tipo de pescado blanco, por ejemplo la merluza. Es importante que esté bien limpio y no lleve espinas.

Se cubre la bandeja en la que se vaya a cocinar con una capa de patatas en rodajas ligeramente gruesas y un poco de aceite de oliva. Se colocan los filetes, dos por persona, y encima de cada uno de ellos se pone una capa de rodajas de cebolla y una capa de rodajas de tomate.

Se prepara una salsa con aceite de oliva, zumo de limón, ajo y perejil picado y se bañan los filetes con la mezcla. Se meten en el horno precalentado a temperatura media aproximadamente media hora.

Otra opción es preparar deliciosas pechugas de pollo con nata. En la bandeja se extienden las pechugas de pollo previamente adobadas con ajo, perejil y aceite de oliva. Se cubren con una capa de bacon muy fino y a continuación se añade nata hasta que todo queda perfectamente bañado.

Se espolvorea con una pizca de pimienta y se introduce en el horno precalentado a una temperatura media durante aproximadamente tres cuartos de hora. Una receta deliciosa que se puede realizar con nata sin lactosa en el caso de que haya intolerancias.

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